Growing up with spiritual parents has taught me that receiving all the love and wisdom in the world is a beautiful thing, but it won’t help you, until you learn to love and treasure every part of yourself.

This self-understanding was a long time coming—I have struggled with my biggest fear, which has always been living someone else’s dharma, life, or dream while being too afraid to go after my own. I don’t proclaim to be an expert or guru; I would like to share my life with anyone who is interested so that hopefully you will feel comfortable sharing your authentic self with others as well.

Co-authored with my dad, Dr. Wayne Dyer, I have written a book about growing up in a spiritual environment and what I have learned about self-worth and following my dharma.

My main passion is connecting and sharing with others in a meaningful way to promote conversation and maintain authentic self-expression. I like sharing a real and vulnerable side of myself while working to encourage others to accept that side of themselves as well. I also enjoy cooking, reading, entertaining and having dinner parties. I live in South Florida with my fiancé. Our favorite hobby is traveling together. My non-profit, Stop Child Trafficking, is working to eradicate child trafficking through education and advocacy.

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March 19, 2014

Serena Dyer: El valor de vivir el propio propósito

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SOMOS ENCUENTROS Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Febrero 2014

Serena Dyer: El valor de vivir el propio propósito

Con un referente espiritual como Wayne Dyer como padre, sería común pensar que Serena -una de sus 8 hijos- creció en un contexto familiar ideal para ser quien ella quisiera ser. Y aunque fue así, no estuvo ajena a conflictos de identidad y confusión.

Por Viviana Garrido

Wayne Dyer es un destacado escritor espiritual conocido en numerosas partes del mundo. En Estados Unidos es conocido por sus programas de espiritualidad en horario prime en PBS, un canal público de televisión abierta.

Uno de sus focos de enseñanza se encuentra en la idea de que cada ser humano trae algo único que aportar, a lo que llama “nuestra música interior”, idea que ha explorado en decenas de libros, en su película: El cambio y en numerosos seminarios que dicta alrededor del mundo.

Bajo esa gran producción de contenidos de Dyer, un día encontré en Youtube una pequeña entrevista de Serena Dyer, hija de Wayne, que dulcemente y desde su experiencia como hija de este gran referente, plantea el deseo de ayudar a las personas a amarse a sí mismas y  a valorarse tal y como son.

Serena es hija de dos padres altamente espirituales: Wayne y Marcelene. Aunque ella destaca fuertemente la influencia de su madre en su espiritualidad, sólo por saber que su padre es Wayne Dyer -el reconocido escritor de crecimiento personal- la mayoría de la gente podría pensar que ella tenía un camino pre-cimentado para ser feliz.

Pero, al crecer, el contexto no fue determinante para ella. A pesar de contar con una crianza abierta y contenedora, esto no logró dejarla ajena a sufrir fuertes crisis de identidad.

Durante su adolescencia batalló con un sentimiento de inferioridad que reconoce no habría sido capaz de evitar aunque hubiese sido criada por los mismísimos Jesús y María. Tampoco la sabiduría familiar trasmitida pudo evitar que sintiera un arraigado temor de vivir un dharma (propósito en la vida, en sánscrito) que no fuera el suyo, de errar en su elección o vivir lisa y llanamente fuera de su camino personal.

Serena tiene 28 años, y vive al sur de Florida, EEUU. Estudió Relaciones Públicas y Religión en la Universidad de Miami. Hoy está dando sus primeros pasos en la escritura espiritual, preparando un libro co-escrito con su padre. La contacté para proponerle regalar inspiración mediante una entrevista que explorara la idea de propósito de vida. La idea le gustó y ésta fue nuestra conversación:

- ¿Cómo era tu personalidad cuando niña?

No mueras con tu música aún en ti 

El 16 de junio del 2014, la editorial Hay House publicará el libro de Serena: Don’t Die with Your Music Still in You – No mueras con tu música aún en ti-, una respuesta desde su rol de hija a la conocida frase que Wayne popularizara en su libros y conferencias.

Este libro se ha planteado como una conversación sobre cómo Serena vivió los Diez secretos para el éxito y la paz interior -que Wayne escribió como una guía para inspirar a adolescentes y padres- pero también para inspirar la crianza de sus propios hijos. Está disponible para pre-órdenes en Amazon.com

- Definitivamente, no era tranquila. Mi apodo cuando niña era “Boca”, porque siempre estaba hablando. Cuando era joven, mi papá solía decirme que yo tenía dos orejas y una boca por una razón: debía escuchar dos veces más de lo que hablaba. Ha sido una lucha llegar a ser una mejor oyente e intentar despojarme de mi ego, que quiere que cada conversación sea sobre mí. Pero, honestamente, puedo decir que he mejorado con la edad.

 

- Al crecer, en tu infancia o adolescencia, ¿sentiste que el mundo espiritual no era para ti?

- Claro, hubo muchos momentos en que sentí que no quería la responsabilidad de ir tras mi propio dharma y crear la vida que yo quería. Sentía que podría haber sido más fácil si me hubiesen dicho qué hacer con mi vida o cómo hacerlo.

No obstante, profundo dentro de mí, yo sabía que tener a alguien diciéndome qué hacer o cómo llevar mi vida realmente no me hubiese hecho feliz, o no me hubiese permitido la realización personal  que podría tener al elegir ir tras aquello que mi alma siente que está llamada a hacer.

- No estuviste ajena a dolores y luchas internas…

- Siento que a pesar de que crecí en un ambiente espiritual con padres que fueron muy amorosos y apoyadores, tuve mis propias luchas e inseguridades. Pienso que algunas personas asumen que porque tuve grandes padres, debería haber contado con todas las herramientas necesarias para tener una vida feliz y exitosa y nunca sentirme mal o depresiva.

La verdad es, que a pesar de que mis padres me amaban de manera incondicional, tuve que aprender a amarme  y a aceptarme a mí misma antes que pudiera valorar totalmente mi  crianza y la sabiduría que ellos compartieron conmigo.

Pienso que ya sea que uno tenga padres geniales o padres horrendos o no tenga padres del todo, esto no es tan importante como el amor y la aceptación que uno aprende a  ofrecerse a sí mismo: a todas las únicas y diferentes partes de uno mismo.  Si no se aprende a amarse y a aceptarse uno mismo, y a atesorar la propia magnificencia, tampoco será uno capaz de aceptar el amor que las otras personas tienen para uno.

Serena Dyer: El valor de vivir el propio propósito

Los pies en el camino

Serena es la número seis de ocho hermanos (en orden de mayor a menor: Tracy, Shane, Stephanie, Skye, Sommer, Serena, Sands y Saje). Su mayor patrimonio familiar es haber sido criada con la idea de que Dios tiene un orden para cada cosa -incluso para la misión de cada uno- y una sensación de amor incondicional por parte de sus siete hermanos(as), a quienes considera sus más cercanos amigos. Más aún, Serena cree en la idea de que las almas familiares reencarnan juntas en grupos, para ayudarse mutuamente a cumplir sus propósitos de vida.

Con sus 28 años y a punto de casarse con su novio Matt Pisoni, sólo hace un tiempo logró reimpulsarse hacia su misión de vida. Lo hizo a través de un proceso en el cual dejó de tratarse con tanta autocrítica y comenzó a separarse de la opinión que otros pudieran tener de ella o de lo que hacía. A través de estas acciones, empezó a sentir que cuando hacía cosas que le apasionaban, como hablar sobre ser parte de su familia o el valor de cada persona, su propio dharma se revelaba.

El secreto, según Serena, está en hacer aquello que nos apasiona, lo que nos llama. Al honrar ese llamado, no sólo la vida soporta ese esfuerzo, sino que se honra a Dios y sus más grandes propósitos.

- ¿Cómo se asentó en ti la certeza de cuál era tu propio llamado?

- Desde que era muy joven, he escuchado a mi papá hablar sobre la idea de que todos tenemos un dharma, un propósito que venimos a cumplir. Fui criada en la idea de que todo es divinamente creado, desde el latido de tu corazón hasta el crecimiento de tus uñas.

Si podemos aceptar que la forma física de este mundo está en orden y siendo operada por una inteligencia divina, entonces debemos aceptar que nuestro camino espiritual está en orden de igual manera. Creo en que cada uno vino aquí con un propósito, pero a través de nuestras vidas, muy a menudo lo perdemos, o nos caemos de nuestro sendero.

Creo que todos necesitamos abrazar el silencio, permitirnos ir y experimentar la naturaleza, en vez de mirar fijamente la pantalla del computador.

- ¿Tuviste obstáculos en ese descubrimiento?

- En mi vida he tenido que luchar para descubrir lo que mi propósito es. Me jugué intentos en cosas diferentes y he pensado sobre ser profesora, abogada, actriz, madre, chef y mujer de negocios.

Muchas veces en mi vida me sentí realmente triste sobre mí misma, ya que sentía que al no tener yo una gran carrera, valía menos. Todo mi sentido de valor estaba atado a lo que fuera que estuviese haciendo, así que cuando no estaba haciendo algo grande y fabuloso, me sentía indigna.

Sólo a través del proceso de aprender a atesorar quien soy, aprendiendo a amarme a mí misma, olvidar mi pasado, aceptar mi cuerpo y honrar la persona que soy, comencé a descubrir cuál es mi real propósito. Cuando comencé la práctica de amarme a mí misma, sentí que Dios me dio todas las luces verdes y descubrí que la gente correcta empezó a aparecer, el hombre correcto apareció y la oportunidades para tener una gran carrera, -que nunca esperé que sucedieran- acontecieron.

Cuando empecé a amarme, en vez de ser tan dura conmigo misma, descubrí que el sobrepeso que cargaba desapareció porque me sentí amada y completa adentro, y ya no necesitaba comida o alcohol para darme la sensación de saciedad que estaba buscando.

- Háblanos más sobre el concepto de “luces verdes”…

- Cuando uso el término “recibir todas las luces verdes”, lo hago para decir que se me abrieron puertas que no sabía que existían. Por ejemplo, tenía largamente el sueño de vivir en Nueva York, pero no tenía idea de cómo hacer que eso sucediera.

A través de una serie de eventos, terminé teniendo un departamento disponible en Nueva York para mí por dos meses, y me fui por ese corto tiempo sólo para experimentar totalmente la cultura. Una vez que estuve ahí, me di cuenta de por qué necesitaba estar ahí.

Terminé conociendo gente que ha impactado grandemente mi carrera -y me han ayudado a avanzar con mi práctica espiritual-, todo mientras nos hacíamos grandes amigos.

Toma mucho tiempo cambiar la forma en que se ve el mundo, pero cuando se logra cambiar  la percepción sobre que nada es posible hacia que todo es posible, el mundo se abre hacia uno y los milagros realmente ocurren.Cuando veía mi ida a Nueva York como una imposibilidad, realmente se veía como si fuese imposible. Cuando empecé a ver mi ida a Nueva York como posible y algo que yo podría hacer -a pesar de no saber cómo hacerlo- empezaron a pasar cosas que me ayudaron a llegar ahí y el proceso fue suave y tranquilo.

Como mi papá siempre dice, cuando cambié la forma en que lo estaba viendo, aquello que miraba cambió. Fue un cambio en mi percepción, que me ayudó a ver desde lo imposible a lo posible, y sólo ese cambio en mi propia mente fue suficiente para permitir que la gente correcta y las situaciones correctas me ayudaran a alcanzar mi sueño.

El libro Un curso de milagros define un milagro como un cambio de percepción. Toma mucho tiempo cambiar la forma en que se ve el mundo, pero cuando se logra cambiar  la percepción sobre que nada es posible hacia que todo es posible, el mundo se abre hacia uno y los milagros realmente ocurren.

- ¿Sientes que la realidad ha cambiado desde que asumiste tu llamado?

- Siento que lentamente he empezado a entrar en mí misma, a entender que estoy aquí para hacer lo que sea mi pasión. Desde que comencé a honrar lo que me apasiona, he descubierto que el universo me apoya en mis esfuerzos, y encuentro que mi vida es más agradable, fácil y saludable.

Serena Dyer, hija del conocido escritor Wayne Dyer, hoy es co autora, con su padre, del libro No mueras con tu música aún en ti.

Serena Dyer, hija del conocido escritor Wayne Dyer, hoy es co autora, con su padre, del libro No mueras con tu música aún en ti.

Inspirando a otros

- ¿Ha sido Louise Hay, amiga de tu padre, una inspiración para este proceso de amarte a ti misma?

Acciones rápidas y concretas para empezar a amarnos 

Perdona tu pasado. Acepta tu cuerpo. Agradece a Dios por crearte y da gracias por todas esas pequeñas cosas que te hacen único. En la noche, en vez de pensar en todas las cosas que tienes que hacer el día siguiente o cuán mal estuvo tu día, pasa los últimos 5 minutos antes de que vayas a dormir agradeciendo por todas las hermosas cosas en tu vida e imaginando la forma en que te gustaría que empezara a lucir. Como Louise Hay dice: “Has estado criticándote por años, prueba aprobarte, y ve qué sucede”.

Serena Dyer

- Conozco a Louise Hay a través de mi papá, y ella es una señora maravillosamente inspiradora. Fundó Hay House en sus sesentas y hoy es la casa de publicación más grande del mundo en materia espiritual. Ella inició un negocio cuando la mayoría de la gente se estaba retirando, y me encanta que no estuviese dispuesta a usar la excusa de “Soy muy vieja para comenzar”. También siento un enorme respeto por ella. No la conozco a nivel personal, pero su trabajo ha influenciado tremendamente mi vida.

- ¿Cómo se podría inspirar a los jóvenes de hoy a escuchar el llamado de sus propios caminos vocacionales?

-Teniendo 28 años, he crecido en un mundo de constante estímulo tecnológico, y tengo que admitir que con frecuencia me es realmente difícil desconectarme. Sin embargo, creo firmemente que la voz de Dios es el silencio. Aprendí a meditar hace algunos años, y siento que cuando lo hago, estoy más calma, hago decisiones más saludables, y soy más auténtica en mis relaciones personales.

Creo que todos necesitamos abrazar el silencio, permitirnos ir y experimentar la naturaleza, en vez de mirar fijamente la pantalla del computador. Dicho esto, también trato de no juzgar a nadie que no quiera desconectarse. Estamos todos aquí tratando de hacer lo mejor que podemos. Sólo trato de tener eso en mente. 

March 17, 2014

From Pharmaceuticals to Farm-aceuticals

Ever since I was a kid, my family has jokingly called me “the beagle” since my sense of smell is extremely heightened. Recently my dad began using essential oils, jasmine and lavender in particular, whenever he had important meetings or work to do. The smell of the lavender would always provide me with a momentary flashback to my childhood, since my mom has always worn lavender and as a baby, she would hold me close and I could smell the lavender oil she used on her skin.

 

I became interested in this strange ability that scents have to bring us back in time; to provide us with a memory, a craving, an urge, desire, or even a fear, so I set out to discover why it is that smells can impact us so greatly. Turns out, I had no idea just how magnificent the olfactory sense really is!

 

A few days ago I made an appointment with a botanist and plant expert named Cary Caster who has developed a company called 21 Drops in Delray Beach, FL. Cary has dedicated her life to studying plants, even going so far as to get a Bachelor’s degree in plant science as well as spending a few years studying botany and essential oil therapy in both England and France. I assumed I was going to go into her office, smell a few nice things and learn a little bit about aromatherapy and essential oils in the process. Wow, was I wrong! Cary’s wealth of information regarding the olfactory sense and the ability essential oils have to literally heal the body was complimented by her passion for what she does.

 

Cary explained that the reason smelling lavender reminds me of my mom and can seemingly bring me back in time is because the olfactory sense is directly correlated with both the limbic and autonomic nervous systems in our bodies. The limbic system is responsible for things like our emotions, memories and sexual drive. Our autonomic nervous system is (basically our nervous system; it) what controls things like our heart rate, breathing, digestion and even our flight or fight response. What we smell not only causes us to have a fleeting reaction like a memory or craving, it literally impacts our brains and in return, our organs as well. High quality essential oils work to support our bodies’ own healing systems and when used correctly, they can even replace more conventional over-the-counter or prescription medications.

 

Essential oils are made up of really tiny molecules which means they are quickly absorbed when applied to the skin.  These molecules are so small they can quickly pass the blood-brain barrier rendering them effective immediately. What we smell can literally impact our brain in the same instant that we smell it because what we are smelling is molecularly so small, it hits us in an instant.

 

The first scientifically created laboratory studies of essential oil therapy didn’t come about until the 1920’s in France and was really discovered by a series of bizarre incidents. Scientists set out to uncover the antibacterial properties found in essential oils after discovering that tuberculosis cases in flower-growing districts of France during the late 1800’s were virtually nonexistent. This was bizarre given that there were mass tuberculosis outbreaks and other communicable disease pandemics sweeping most of Europe at that time. Scientists also discovered that workers who processed fragrant flowers and herbs remained free of respiratory illnesses. Studies began to shed light on the science, not just pleasing smell, of aromatherapy. Scientists discovered that microorganisms of several popular illnesses at that time (tuberculosis, yellow fever and cholera to name a few) were literally killed by the essential oils found in the plants and flowers. These discoveries launched a century of experiments which have supported the antimicrobial as well as antiseptic abilities found in essential oil.

 

The down side of essential oil therapy is that many people use them incorrectly, not to mention the fact that not all essential oil companies are created equally. Cary Caster, the founder of 21 Drops, explained that her 26, 24 and 21 year old children have never once been on any medication or pharmaceuticals because she has always treated any illness or injury they have had with essential oil therapy. She believes that our bodies have an innate ability to heal and when they are given the chance, with the assistance of carefully crafted essential oil therapy blends, they can do just that.

 

I often hear people quote Hippocrates, who famously wrote, “let food be thy medicine and medicine be thy food.” If we can generally agree that what Hippocrates was referring to was plant-based foods and not chicken nuggets and fries, then it would make sense that essential oils made out of the highest quality food and plants can actually act, at times, in place of medicine.  If the idea of eliminating pharmaceuticals isn’t one you are comfortable with, then perhaps you are more comfortable with the idea of adding essential oil therapy to your natural medicine cabinet and using them in conjunction with your regular meds. The essential oils I tested while visiting 21 Drops were made from the cleanest and purest ingredients possible and blended together to create healing therapeutic plant extracts that our skin and bodies in general can absorb for maximum benefit.

 

I personally have some digestive issues I have been battling as well as a thyroid condition I have been treating without the use of pharmaceuticals, so I sampled a digestive blend as well as an invigorate blend to help jumpstart my thyroid production and I literally cannot get enough of them. I have been applying the roll on oil over and over again since my body and olfactory sense seem to love them!

 

As I enter into the phase of my life where I have begun to contemplate when I would like to try and have children, I find myself looking for more and more natural ways to treat and respect our bodies. Since the oil blends I discovered at 21 Drops are safe on babies and children, you can bet I will be giving those a shot first, before jumping to synthetic medications created in a lab and more prone to human error than oils extracted from plants that come right from the Earth.

February 10, 2014

Don’t Die With Your Music Still In You

book cover image

My book, co-authored with my dad, Dr. Wayne Dyer, titled Don’t Die With Your Music Still In You: A Daughter’s Response to Her Father’s Wisdom, is set to be released on June 16, 2014.

The link to the book on Amazon is: http://www.amazon.com/Dont-Die-Your-Music-Still/dp/140193627X/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1392069255&sr=8-1&keywords=dont+die+with+your+music+still+in+you

In 2001, Dr. Wayne Dyer wrote a book called 10 Secrets for Success and Inner Peace, based on the most important principles he wanted his children to live by. Serena Dyer, one of those children, has contemplated these ideas throughout her life. “Don’t die with your music still in you” has been the most important principle for Serena: to her, it means that you don’t allow yourself to live any life other than the one you were born to live. In this book, Serena sets out to explain what it was like to grow up with spiritual parents. She touches upon all ten of her dad’s original secrets, imparting her own experiences with them and detailing how they have affected the way she approaches various situations in life. She shares stories, struggles, and triumphs—and Wayne, in turn, contributes his own perspective. This unique father-daughter collaboration will warm the hearts of all parents . . . and inspire anyone who is looking to find the “music” inside themselves.